Y el producto patrio ¿qué?


Hace no mucho un “supuestamente” lector habitual de estas divagaciones, me preguntó si no me iba a lanzar a criticar las producciones españolas. Días antes había escuchado con horror  la promo de “No soy como tú”, la nueva serie de Antena 3 sobre gente vampiresca, que huele a mezcla de los libros de Stephenie Meyer con unas dosis de True Blood . Y la respuesta fue tan sincera como siempre, “¿Cómo voy a comentar algo que ni siquiera puedo ver?”. Sí, lo admito, soy una de esas personas repleta de prejuicios incapaz de sentarse a ver una serie española por una simple razón, no me gusta perder el tiempo. Lo intenté con “El internado” y me pilló demasiado adulta, probé con “Acusados” y me dolió profundamente la evidente copia de Damages, y hace años, por entusiasmo materno, traté de ver “Hospital Central” y me entraba tal morriña de E.R (Urgencias) que no aguantaba más de dos minutos frente al televisor.

Pero bueno, todos tenemos un pasado, y aunque tampoco eran de una calidad apabullante, ni mejores que las anteriormente citadas, yo también fui adolescente, y niña, y como desconocía el maravilloso mundo que con los años ABC, FOX, HBO y NBC (entre otras) me han ido enseñando, confieso que esto era lo que veía, lo que me reconcomía hasta el siguiente capítulo, lo que me hacía reír, y a veces también llorar:

-Verano Azul: Probablemente no quede nada por escribir de esta serie creada en el mismo año en el que yo nací,y que TVE repuso tantas y tantas veces que yo llegué a verla, con consciencia y capacidad de recuerdo, en varias ocasiones. A pesar de que a los jóvenes de hoy en día les parecería una serie ñoña y pacata, la serie del gran Antonio Mercero es un bonito canto a la amistad y un buen retrato de la España de los 70, en la que Franco ya estaba muerto y se empezaba a hablar del divorcio, la especulación inmobiliaria (¡Del barco de Chanquete, no nos moverán!) o el medio ambiente.

Farmacia de Guardia: A pesar de la lamentable, e inexplicable, continuación que hace unos meses Antena3 se sacó de la manga, la serie de Antonio Mercero, de nuevo, fue una de las series más vistas de la historia de nuestro país con un 48% de share. Somos muchos los que nos sentábamos cada jueves frente al televisor para disfrutar de los nuevos enredos de Lourdes Cano y clientes, que además tenía que sufrir a su ex, Adolfo Segura y a sus hijos adolescentes. Para la memoria, la ingenuidad de la primera ayudante, Pili y el famoso “¡¡Para dentro, Romerales!!”.

Los ladrones van a la oficina: Confieso que si estoy haciendo zapping y me la encuentro en alguno de los inservibles canales que la TDT ha parido, la dejo, porque siempre guardaré un cariño especial a esta pandilla de ladrones. La serie de Tito Fernández, emitida en Antena3 entre 1993 y 1996 contó con alguno de los mejores actores de este bendito país, como Agustín González y su “GU-TI-E-RREZ”, José Luís López Vázquez en el papel de Escabeche, Manuel Alexandre como el Anticuario y Antonio Resines como Smith, el mudo marido de la Pruden, interpretada por Anabel Alonso. Además de tener como artista invitada, a la más grande.

-Pepa y Pepe: En 1995 TVE se sacó de la manga esta copia a lo castizo, aunque para mí decente,  de la mítica serie estadounidense Roseanne. Manuel Iborra dirigió esta serie que sólo duró 34 capítulos y que desapareció como llegó, de repente. Con mi admirada Verónica Forqué y Tito Fernández en el papel de “preocupados padres”, las niñas Silvia Abascal y María Adánez  (a quienes he visto últimamente en el teatro con gran soltura) y el más bien fugaz Carlos Vilches completaban el reparto que dibujaba esta familia disfuncional pero normalmente bien avenida.

Compañeros: “No te fallaré, somos compañeros, siempre estaré allí….” Si tienes menos de treinta años es muy probable que, como yo, entre 1998 y 2002, te sentases como loca (esto sólo si eres mujer)  delante del televisor  a ver las aventuras de los niños del colegio Azcona, a suspirar por lo malote que era Quimi y a protestar por lo fresca que era Valle, a buscarle tu propia adaptación escolar al Bacterio, a preguntarte si no había más actrices en este país que María Garralón, aunque esto último desde el cariño, y si Francis Lorenzo siempre tenía que hacer de ligón. (Esto sin cariño, que es un pesado, con las entradas que tiene).

Policias, en el corazón de la calle: O Policías a secas, que era como la conocimos durante sus seis temporadas y ochenta y tres capítulos. La serie, emitida entre el año 2000 y el 2003, narraba las vicisitudes de una comisaria de policía de Madrid, los casos a los que se enfrentaban los policías y la vida personal de los mismos. La cadena amiga, Tele5, emitía desde seis meses antes de comenzar esta, El Comisario, hecho que mermó su audiencia de manera sustancial, o se “era del comisario” o de “los policías”.  En el reparto uno de los mejores actores de teatro de España, José María Pou en el papel de Héctor Ferrer, el inspector jefe.

P.D: Sí, soy una de las pocas personas que estudió periodismo y NUNCA vio un sólo capítulo de la serie “Periodistas”, culpable de que las facultades se llenasen de gente deseosa de vivir aquella, muy probablemente, engañosa ficción.

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