Ha llegado el verano y en casa ya te echamos de menos. Parece que Showtime, o la distribuidora de los Dvd´s no tiene ninguna prisa por darnos el gusto de ver la quinta temporada de tu serie y empiezo a plantearme si seguir esperando o optar por el camino más corto, el de la red. Y es que me muero de ganas por saber de tí, de tu futuro hijo y de cómo sales del lío en el que te metes cada final de temporada. Porque otra cosa no, pero acaban las temporadas y a ti cada vez se te ponen las cosas más difíciles.

Y quién te iba a decir a ti, que naciste en 1964 en la base militar de Forth Jackson, en Carolina del Norte, que acabarías convirtiéndote en la musa de los amantes de la marihuana. Tras pasar unos años viajando a causa del trabajo de tu padre, militar de los Estados Unidos, te graduaste  en la escuela de Teatro de tu estado natal y en los ochenta decidiste que el trabajo, y quizá la fama, estaban en Nueva York. Pero tu primer trabajo fue como midiendo pies para una conocida firma de zapatos danesa, y tu debut en Broadway no se produjo hasta diez años después. La espera debió de merecer la pena, porque en uno de tus primeros papeles, en la obra Prelude to a Kiss, fuiste nominada a un Tony y un Clarence Derwent Award, y las ofertas del mundo del cine comenzaron a llegar.

El reconocimiento mundial llegó ese mismo año con la película Longtime Companion, conocida por ser uno de los primeros filmes en tratar la temática del SIDA y sus consecuencias. En 1991 llegaron Grand Canyon y Fried Green Tomatoes, y aunque sólo fuese por lo que lloramos en la última, ya eras conocida por el público en general. The Client, Bullets over Broadway, Reckless, Boys on the Side o The Portrait of a Lady fueron alguno de los filmes que te vieron crecer como mujer y como persona, y tras pasar por varias películas independientes, llegó el siglo XXI cargado de premios. Un Tony por tu papel en la obra teatral Proof, un Globo de Oro y un Emmy por la miniserie de HBO Angels in America y una intensa, y alabada, aparición en The West Wing fueron los pasos previos para el papel que te ha dado a conocer al mundo,  el de mi querida Nacy Botwin.

Revisando tu biografía, y a excepción del tráfico de marihuana, tu vida no es muy diferente a la de esta alocada, y viuda, madre de la ciudad de Agrestic. Tienes dos criaturas a las que dices amar con locura y los hombres no son tu especialidad: Billy Cudrup te dejó por Claire Danes y tu relación con Jeffrey Dean Morgan (Judah en Weeds) fue lo más parecido a un viaje en la montaña rusa. Pero bueno, ellos se lo pierden. Me resulta admirable tu capacidad para haberte mantenido relativamente lejos de la prensa rosa, y que tengas el suficiente carácter como para decir lo que piensas, especialmente cuando después de darte tu segundo Globo de Oro por tu papel en Weeds, reclamaste al gobierno estadounidense la legalización de la marihuana. Sin preocuparte por el qué dirán, si señora.Por mi parte, cada temporada que pasa te veo más guapa y con mejor cuerpo, no sé si serán esos ceñidos y cortos pantalones que llevas, ahora que “vives” en la frontera con Tijuana, o que el paso de los cuarenta a los cincuenta te ha rejuvenecido de una manera envidiable.

En fin, no te entretengo más, veré cuánto puedo esperar a esa quinta temporada que no llega, mientras en Estados Unidos la sexta ya tiene fecha de estreno, el 16 de Agosto. El aperitivo no está mal, y si con eso no es suficiente, en octubre seré la primera en ir a verte con Bruce Willis en la adaptación cinematográfica del comic Red.

No cambies nunca, querida MQF.

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