Entre las muchas series que tengo pendientes se encontraba hasta hace unos días “The West Wing”, la creación más reconocida de mi querido Aaron Sorkin y a la que siempre había temido por su presumible patriotismo americano y su más que posible empacho político del que desde hace meses rehuyo como de la peste hasta en los avances informativos. “Gracias” a la falta de subtítulos en castellano de su ópera prima, “Sports Night” o al documental emitido hace unas semanas en Documentos TV, Mr. President, muy interesante por cierto, estoy decida a sumergirme en el universo Bartlet. Ya estoy enamorada de mi añorado Bradley Whitford, expectante ante el devenir del otrora rompecorazones Rob Lowe y sorprendida por la discreta pero importante presencia de dos actrices que años después, han conseguido tener nombre propio en el panorama audiovisual.

Lisa Edelstein, de prostituta a directora de hospital… La guapísima Doctora Cuddy, que hace unos años superó las barrera de los cuarenta, lucía más desaliñada y menos sexy de lo acostumbrado en los primeros minutos de la serie allá por 1999. Y si no podéis comprobarlo aquí, antes y después de beneficiarse a un Rob Lowe tan radiante como ignorante. Esta bostoniana que debutó, según el IMDB, con la película de Oliver Stone sobre el grupo de Jim Morrison, The Doors, ha participado en series tan reconocidas como L.A Law, Seinfeld, ER, Frasier, Felicity, Ally McBeal, The Practice, Without a Trace o la propia Sports Night, demostrándose así que a Sorkin le gusta repetir reparto hasta en los secundarios. No conforme con haber trabajado en muchas de las series más reconocidas de las últimas dos décadas, Edelstein también ha participado en King of the Hill y American Dad, dos de las mejores series de animación de Estados Unidos.

Poco amiga de hablar de su vida privada y sin demasiados prejuicios a la hora de fotografiarse ligerita de ropa, Lisa no se plantea futuros proyectos lejos del Princeton Plainsboro, aunque yo no creo que House sea un chicle que se deba estirar mucho más. Para los fans que se murieron de envidia cuando Pablo Motos la metió en su hormiguero, decir que esta mujer de apenas 1,60 de altura es vegetariana y amante de los perros, y según parece llevó una alocada vida social a su llegada a Nueva York, a mediados de los ochenta. Con lo formalita que parece con sus trajes de doctora y su maletín, quizá antes era más ella misma (minuto 1:16 del primer enlace).

Elisabeth Moss, de hija del presidente de los Estados Unidos a creativo publicitario en los 60. No quería ser cruel con Lisa Edelstein, por no serlo conmigo misma tampoco, pero el curriculum de esta californiana de 28 años es más que envidiable. En el mundillo del cine y la televisión desde hace veinte años, algo relativamente fácil si naces en Los Ángeles, Elisabeth Singlenton Moss ha participado en dos de las series más importantes de la última década: The West Wings y Mad Men. Y no en papeles cualquiera, uno como Zoey Bartlet, hija (1:43) del presidente Josiah Bartlet y otro como Peggy Olson en mi querida (y también añorada) serie de publicistas. Aunque el paso por diferentes series es mucho menor que el de la bostoniana, Elisabeth ha participado en Law & Order: Criminal Intent, Grey´s Anatomy, Ghost Whisperer, Medium o Did you hear about the Morgans?

En los últimos tiempos, esta simpatizante de la cienciología ha tenido tiempo de casarse, y de divorciarse, con la estrella del Saturday Night Live, Fred Armisen, y de participar en diferentes proyectos para  la gran pantalla: la incalificable Get him to the Greek, A Buddy Story y Darling Companion, aún no estrenadas, o la esperada On the road, basada en el libro homónimo de Jack Kerouac y que cuenta con un reparto estelar. A la espera, por tanto, de nuevos capítulos de los publicistas de Madison Avenue o de grandes estrenos, os dejo aquí lo que podríamos denominar “el cazador cazado”. Qué curioso es el destino…

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