Palidece el ya de por sí descolorido 2010 y yo no me he atrevido a escribir la “esperable” lista de series del año. Las razones son muchas y muy absurdas: para mí la serie del año es Treme, pero para algunos no existe porque tuvo una baja audiencia. Por otro lado quién soy yo para elegir la serie del año si como es obvio, mis conocimientos para la comedia son más bien escasos. Aunque luego compruebas que son muchos los que hacen sus listas y no incluyen comedias, porque el año no ha sido realmente generoso en sonrisas. Pero claro, cómo voy a elegir a diez si resulta que para mi The Walking Dead no debería estar en esa lista, y aunque las novedades de mi videoteca han sido muchas, no todas eran de este año.

Así que no, no haré una lista de las diez mejores, pero si quiero regresar a mi tierna edad del pavo y hacer balance de lo que el año 2010 me ha traído “serie-isticamente” hablando. Porque en este 2010 se podría decir que se confirmó el vicio y que las series ya son
aquello a lo que dedico el escaso tiempo libre, y por ello nació el blog…. ¿O ha sido al revés? El caso es que aquí estamos, con más
ganas que nunca de ver nuevas (o viejas) series, de pasar buenos ratos frente al televisor y de evadirnos con grandes dosis de ficción, o realidad, de calidad suprema. Así que me quedo con los momentos que ha dejado el descubrimiento del año, Breaking Bad, el estreno del año, Treme, la mujer del año, Alicia Florrick y el hombre del año Don Draper. En el apartado de las agradables sorpresas nos encontramos con el cambio’10 para Idris Elba, la versión literaria del año para The Pillars of the Earth, la añoranza’10 para Weeds, la promesa para Downton Abbey  y el antojo futuro (y  ya era hora) para The Sopranos.

Hablando de uno, me quedan muchos buenos clásicos por descubrir, como la ya estrenada The West Wing o Carnivale, revisitar añoranzas acabadas como  The Wire o esperar a que regrese House de su inexplicable y eterno parón navideño. La primavera amenaza con un montón de comedias románticas (como si esto fuese un permanente San Valentín), adaptaciones literarias de autores de grandes sagas como Game of Thrones, versiones de clásicos británicos como Shameless, Off the map o más historias de médicos y el regreso de Matthew Perry y Matt Le Blanc (por separado). En definitiva, más disculpas para seguir por aquí, más razones para dejaros buenos consejos y más culpables para mi alejada relación con la realidad.

No os deseo un año  mejor, porque por varias razones yo no puedo decir que éste haya sido malo, ni tampoco bueno. Os deseo un año diferente, lleno de buenos momentos catódicos y reales, de grandes cliffhanger´s y desbordantes dramas, momentos cómicos, trepidante acción y “alguna” escena de sexo. Que comience el espectáculo….

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