The West Wing, la mediana de las Sorkin


Anda Aaron Sorkin en boca de todo el mundo cinematográfico y a mí me ha dado hoy por recordarle  aquello que le dio a conocer para la mayor parte de los amantes de la ficción audiovisual, sin menospreciar A Few Good Men. Porque hace ya bastantes meses que me dio por curiosear qué se cocía dentro de una Casa Blanca de la que todo el mundo hablaba bien, aunque como algo viejo y quizá menor. Yo me animé por la misma razón por la que me embarqué en el mundo Soprano, porque no puedo decir que mi mayor hobby son las series cuando no he visto todas aquellas producciones que aunque ahora las encuentras en la tienda y no en la tele, no han dejado de pertenecer a la Congregación de las Series Imprescindibles.

The West Wing pretendía ser la historia del Ayudante del Director de Comunicaciones de la Casa Blanca, en el papel Rob Lowe, y se convirtió quizá sin querer, y antes de empezar, en una serie coral. Así la Secretaria de Prensa, Allison Janney, el Director de Comunicaciones, Richard Schiff, el Jefe de Gabinete, John Spencer o su Ayudante,  Bradley Whitford tienen la misma importancia en la trama como el propio presidente de los Estados Unidos, que por cierto le va como anillo al dedo a mi querido Martin Sheen. A su alrededor Dulé Hill en el papel de Ayudante Personal del Presidente, Elisabeth Moss como hija  de éste y la veterana Stockard Channing como su esposa completan unas tramas en las que se entrelazan los problemas personales con la política de las más altas esferas.

Porque The West Wing trata ante todo de descubrir esa Casa Blanca que a los estadounidenses les inspira tanto respeto, y en ocasiones confianza, y al resto del mundo curiosidad por saber quién y cómo cocina el menú diario mundial. La política interna de los Estados Unidos, la complejidad partidista de Senado y Congreso o la dificultad de sacar adelante ciertas leyes resultan en ocasiones desconocidas para el espectador que no sea especialista en el tema. A cambio se descubren los verdaderos protagonistas de la historia, las pequeñeces que salpican la política de chismorreos propios de la moral americana, las alianzas en la sombra, las estrategias a seguir… Esas cosas que no ocupan ni un minuto de los informativos porque otras noticias más importantes lo hacen (sic).

Dado que no voy a descubrir a Sorkin, porque ya lo hice aquí, ni la calidad de sus guiones, sólo me queda recomendar  The West Wing porque más allá de  situaciones que son demasiados serias o complejas, demasiado políticas o demasiado “americanas” hay personajes que se desviven por la oratoria, que se atienen a las consecuencias por muy duras que sean, que se enfrentan a sus miedos y continúan hacia delante. Gente apasionada tratando de ganar al enemigo, sea quien sea.

Una Sorkin, de toda la vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s