La verdad es que no sé muy bien porqué me he plantado delante de Temple Grandin, así de repente, sin planearlo, como si fuese el formato ideal para esta rara tarde de domingo que para mi son los martes. Y he acertado. Porque he conseguido salir de los enganches, o eso espero, y es una producción que bien merece una tarde de sofá. La historia de esta señora es más que curiosa y, a mi parecer, digna de un largometraje en el que dé a conocer de una forma original y muy creativa su difícil, y prácticamente ejemplar, vida en la que las dificultades esperables aseguran la amenaza de un momento lacrimógeno. O el momento en si.

Temple Grandin es un biopic dirigido por Mick Jackson y protagonizado por la dulce Claire Danes, que  recrea la vida de Temple Grandin, una conocida profesora de la Universidad Estatal de Colorado y diseñadora de mataderos. Más allá de las peculiaridades curriculares ya descritas, Temple hizo frente al mundo a pesar de que a los cuatro años le diagnosticaron autismo. Una madre luchadora, elegantemente representada por Julia Ormond, un motivador profesor Carlock, encarnado por David Strathairn, y la siempre comprensiva tía Anne , de la mano de Catherine O´Hara, completan un reparto de calidad para lo que se podría esperar de  una película de televisión.

Temple Grandin nació un bonito 29 de agosto de 1947, y  a pesar de que su capacidad para comunicarse con los demás, de la forma que fuese, era en principio inexistente, consiguió llegar a graduarse en la Universidad, hacer un Máster y sacar un doctorado. Su inspiración, las vacas, ese curioso animal al que, como ella misma dice, le debemos respeto, ya que los utilizamos para sobrevivir. Y a ello dedicó su vida, a respetar a los animales, porque como reconocía, en ocasiones se sentía tan perdida y tan atemorizada como cuando llevan a las vacas al matadero.

Temple Grandin diseñó un tipo de desolladero que en la actualidad usan más de la mitad de los mataderos americanos y que trata de minimizar el stress que los animales sufren en estas situaciones. El reconocimiento profesional, en forma de artículos especializados y encargos industriales, le otorgaron la confianza necesaria para recorrer Estados Unidos explicando su autismo en congresos repletos de familiares de afectados y especialistas. Y esto es todo. Una bonita historia contada con la calidad exigible a cualquier cadena pero raramente encontrada más allá de la HBO y similares, que entretiene y enseña, que emociona y siembra cierta curiosidad por alguna de las premisas que desarrolla.

Ganadora de siete Emmy´s, además de un Screen Actors y un Golden Globe para la fantástica Danes, sólo me queda decir que con más películas para la televisión como esta habría menos siestas domingueras. Comprobado.

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