Me he puesto a rebuscar en el cajón de las miniseries, y entre lo que tengo que mentalizarme para ver, pero no lo hago, y lo que veo pero no me llena como para escribir, he llegado probablemente a la primera de mis miniseries, Tell Me You Love Me. A pesar de que podría no haberlo sido, ya que en un primer momento su creadora, Cynthia Mort, tenía previsto una segunda temporada, la producción de la HBO de 2007 se convirtió sin querer en una pequeña e incomprendida joya “gracias” (según parece) a la incapacidad de la propia Mort de continuar con el argumento. Rarezas aparte, esta serie compuesta por diez capítulos de sesenta minutos y  con un título ciertamente ñoño, está bastante lejos de ser una obra recomendada para románticos empedernidos. Porque de lo que trata Tell Me You Love Me es de lo que queda en una pareja cuando los hijos, los amantes, los esfuerzos y los años pasan por delante.

Este drama, crudo como pocos, gira entorno a Jamie y Hugo,  Caroline y Palek, Katie y David, tres parejas que se encuentran en diferentes momentos de su relación y tienen una terapeuta en común, la Doctora May Foster. Mientras que los primeros, interpretados por Michelle Borth y Luke Kirby son la viva imagen de una pareja joven que comienza a dar sus primeros pasos en el difícil mundo de la convivencia diaria, los segundos, Sonya Walger y Adam Scott, son el quiero y no puedo de los matrimonios a los que el entorno, o ellos mismos, les pide más de lo que la vida les puede dar. Por su parte Tim De Kay y Ally Walker reflejan los pormenores de una convivencia en la que el miedo a admitir la verdad es mayor a la vergüenza de una mentira, ya sea con uno mismo o con el otro. En menor medida también resulta importante la relación que la propia terapeuta, a la que interpreta Jane Alexander, vive con su marido Arthur, David Selby.

Todos ellos comparten con el espectador momentos íntimos, incómodos, tanto conjunta como individualmente, en un brillante ejercicio de interpretación casi impudorosa que roza el realismo. Tell Me You Love Me no es una serie fácil de ver. A su inusitada brusquedad se une su montaje sosegado en el que, sin querer, vamos conociendo a los personajes más de lo que quizá quisiéramos. Y resulta inevitable, al terminar, no preguntarse si el futuro será así, tan lleno de engaños, de preguntas y de incómodas respuestas. Con estos argumentos no resulta extraño el hecho de que el respaldo del público fuese más bien escaso, a pesar de que la crítica la incluyó entre las mejores series en su año de estreno, 2007.

Cuatro años después resulta curioso ver a algunos actores, que no parecían estar actuando, a la vista de naturalidad de ciertas escenas, en papeles tan diferentes como el de Sonya Walger interpretando a Penny en Lost, Tim De Kay en White Collar o Jane Alexander como jueza en The Good Wife. Tell Me You Love no resulta tan ligera como cualquiera de esas tres, pero es un gran trabajo de ésos (y los otros) actores, además de una interesante serie que mientras huye del romanticismo, te sumerge en unas historias que, tarde o temprano, se asemejan más a la vida real que las acostumbrados, e idealizados, cuentos televisivos.

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