La buena salud de la que goza el mundo de las series de televisión hace que en los últimos tiempos sean más relevantes las nuevas apuestas televisivas de las estrellas del cine, que el salto que algunas de las caras más conocidas de la televisión dan a la gran pantalla. Sin embargo, este último es el camino natural de muchos actores y en los últimos meses, ha llevado a una gran variedad de intérpretes habituales de la televisión a compaginar su labor entre el cine y la pequeña pantalla. Este viernes tendremos una muestra más, gracias a Mátalos Suavemente en la que Richard Jenkins y James Gandolfini acompañan, entre otros, a Brad Pitt. El Sr. Fisher y el Sr. Soprano. Casi nada.

En el último festival de Sundance, celebrado en el mes de enero, dos habituales de la televisión presentaron película. Por un lado Aaron Paul, Jesse Pinkman en Breaking Bad, da vida en Smashed a un joven alcohólico que comparte afición con su mujer, hasta que ésta decide mantenerse sobria. El largometraje protagonizado por Paul y Mary Elizabeth Winstead llegará a los cines estaounidenses el 12 de octubre, en España no hay noticias. Por otro Clarke Peters, presente en los dos últimos trabajos de David Simon para la HBO, The Wire y Treme, participó en el festival con la cinta de Spike Lee, Red Hook Summer. La película del director afroamericano, que llegó al certamen envuelta en gran expectación y se fue por la puerta de atrás, narra la historia de Flick, un joven que es enviado por su madre a pasar el verano a Brooklyn. Allí le espera su abuelo Enoch el predicador al que interpreta Peters. Fue estrenada, sin pena ni gloria, en verano en Estados Unidos, y no tiene fecha prevista para hacerlo en nuestro país.

Estos trabajos se suman a otras recientes apariciones de actores que habitualmente vemos en la televisión. Uno de ellos es John Goodman, que fue enemigo de Patty Hewes y Ellen Parsons en Daños y Perjuicios  y participó en la alabada The Artist. Bryan Cranston, por su parte, ha multiplicado su presencia en el cine gracias a Breaking Bad, y hace no mucho pudimos verle en la celebrada Drive, en la que también participanRon Perlman (Sons of Anachy) y Christina Hendricks (Mad Men). Junto a ellos también resulta destacable la participación de Kyle Chandler, el entrenador Taylor de Friday Night Lights, en uno de los estrenos más esperados del pasado verano, Super 8. Chandler, junto a Goodman y Cranston, estrenarán el 12 de octubre (el 26 en España) un proyecto común, Argo, en el que han trabajado a las órdenes de Ben Affleck, que también actuará en la cinta. La película se centra en la fuga de seis diplomáticos estadounidenses de la Embajada de Estados Unidos en Irán, durante la crisis de los rehenes de 1979. Y participan otros rostros televisivos, como Titus Welliver, Zeljko Ivanek, Chris Messina y Clea Duvall.

Ahora que el propio Brad Pitt ha reconocido que existe una nueva realidad en Hollywood y que está dispuesto a adaptarse a ella y que algunos se plantean si los grandes tiempos de las series de la televisión no son éstos, el cine se nutre de áquellos que han dado muchos de los mejores momentos televisivos en los últimos años. Así que os dejo con algunas preguntas… ¿Necesidad? ¿De quién? ¿Ahora quién da prestigio a quién tras cruzar la calle para hablar sobre un próximo trabajo? ¿Ayudan los actores de series a sumar espectadores a las películas?

Anuncios