En un año en el que las despedidas son muchas y de lo más diversas, seguro que alguno de vosotros dice adiós en este 2013 de alguna de sus series favoritas. Un drama. Y el irregular panorama que nos traen los estrenos no parece que nos vaya a ofrecer la posibilidad de trasladar nuestro cariño, nuestros desvelos y nuestras meditadas opiniones a otra producción que los merezca. Así que la angustia se multiplica y los sudores fríos se agudizan pensando el el último capítulo, la última escena, el último adiós. Todo eso en lo que andarán, a la vista de uno de los últimos tweets de Aaron Paul, el equipo de Breaking Bad durante los próximos días. Un drama.

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Por fortuna o por desgracia vivimos en esta maravillosa era tan comunicativa, que nos permite estar al tanto de los pensamientos, dudas y labores de nuestros actores favoritos, y conocer toda la actualidad que los equipos de comunicación quieran sobre la serie que nos interese. Desde que comenzase el rodaje de la segunda mitad de la quinta temporada de Breaking Bad, que tal y como comentó Bryan Cranston en su cuenta de Twitter fue endulzado con originalidad por AMC, hemos podido ver en esta red social a Dean Norris poniéndose moñas con los primeros entrenamientos que él y Quezada realizaron para encarnar agentes de la DEA o deleitándose con la fiebre violeta en la que Marie obliga a vivir a Hank, a la propia Betsy Brandt retratando a ambos agentes/actores o una confusa imagen que fue publicada por la cuenta oficial de la serie en Instagram hace cuatro semanas. Lejos quedan aquellos días en los que las series llegaban a nuestro televisor en silencio, sin más información que la que la cadena de turno nos quisiera mostrar, ni más conocimientos de los que podríamos obtener de cualquier revista juvenil o sobre televisión.

El tweet de Paul, es menos inocente de lo que parece, y a nada que sepamos leer entre esas tres líneas, deducimos hechos con los que no contábamos con certeza. Y quizá esa sea la razón por la que ya no se puede ver en su timeline. Si hace un mes Anna Gunn describía los capítulos finales de Breaking Bad como “el Apocalípsis”, ahora descubrimos que Walter y Jesse han sobrevivido a ese Apocalípsis y que quizá haya que esperar al minuto final para saber a qué se refiere exactamente la actriz cuando dice que “será peor de lo que esperamos”. De momento, lo único que sabemos es que será Vince Gilligan el encargado de dirigir el episodio que pondrá punto y final a la historia creada por él mismo, tal y como hiciera con los finales de la primera, la tercera y la cuarta temporada. Grandes capítulos para una gran serie que ahora afronta el difícil reto de despedirse sin decepcionar a nadie.

Antes de especular con cadáveres y personajes entre rejas, de imaginar matrimonios rotos y amistades perdidas, prefiero recordar lo que nos ha traído hasta este momento en el que hay que decir adiós a personajes y frases que ya figuran en el olimpo de la mitología seriéfila. Mi devoción por la serie de AMC ya ha quedado plasmada en este mismo blog, y ahora mismo veo difícil que el mito se caiga, aún con la inquietud que proporciona saber que los creadores han demostrado con creces que todo es posible. Aunque las despedidas sean difíciles, es mejor concentrarse en el recuerdo general que proporciona quien se marcha, sin dejarse engañar por gestos o palabras de última hora, que como en todas las despedidas, vienen influenciados por los nervios del momento. Y recordar los buenos y coloridos momentos en los que correr a través del desierto con la intención de encontrar un sustento futuro, dejó de ser una inocente afición para convertirse en una peligrosa dedicación.

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