Hace un par de años comenté en estas mismas páginas la importancia que tiene para una serie la calidad de su cabecera, y el hecho de que, sin ser vinculante, si puede añadir valor a la producción. Como comenté en ese post, la importancia de cuidar la presentación del producto, el papel de regalo que envuelve el presente, hace que cada vez más estudios estén dispuestos a destinar una parte de su presupuesto a la presentación que, semana tras semana, dará paso a la historia con la que quieren enganchar al espectador. Pero, desafortunadamente para los telespectadores, no todos lo intentan, y seguimos teniendo que luchar contra cabeceras que en muchas ocasiones dan ganas de olvidarse de lo que viene después. En las próximas líneas os dejaré mis cabeceras más odiadas, aunque es probable que la lista crezca gracias a los nuevos estrenos de la temporada 2013/2014, o a las series que aún me quedan por descubrir, y que son unas cuantas. Por supuesto, espero que en los comentarios compartáis las intros que menos os gustan o las que sacan lo peor de vosotros mismos.

Boston Legal. ABC. 2004-2008

Mi ánimo por ampliar mis conocimientos seriéfilos sobre producciones en torno al manido mundo de los abogados, me llevó hace poco a descubrir una de las series más exitosas de David E. Kelley. Con lo maravilloso que era el minuto y medio que daba paso a L.A Law, con su saxofon y su percusión de los ochenta,  me horroriza aún más el indescriptible estilo musical que veinte años después encontramos en la cabecera de los abogados de Boston. Visualmente tampoco resulta excesivamente atractiva ante la desmesurada superposición de nombres y el absurdo intento de convertir cada personaje en una especie de dibujo.

Calificación: Un 2.

Mr. Selfridge. ITV. 2012-…

A la cabecera de la serie protagonizada por Jeremy Piven también le pongo un par de pegas… El tempo del tema musical resulta excesivamente acelerado, y más cuando la serie no transmite esa sensación. La composición musical empeora además cuando, hacia la mitad de la introducción, se añaden los instrumentos de viento, que la hacen aún más estridente. Visualmente es aceptable, aunque sería mucho mejor si abandonasen la moda Shonda de “mirarlo todo a través de un cristal” y jugase un poco menos con la superposición de imágenes.

Calificación: Un 3.

Entourage. HBO. 2004-2011

Jeremy Piven otra vez, sí. Y vuelve a ser la música la mayor de las pegas. Y es que el tema de Jane’s Addiction titulado Superhero me resulta molesto  y excesivamente ruidoso, algo bastante desafortunado si tenemos en cuenta la rica y variada banda sonora con la que cuenta la serie. Más allá de los gustos musicales de cada uno, y aunque visualmente es atractivo el intento de insertar los nombres de los protagonistas en las calles de Los Ángeles, creo que la nocturnidad de la secuencia le resta calidad e interés, y el espectador termina deseando que se bajen del coche de una vez y comience el episodio.

Calificación. Un 4.

White Collar. USA Network. 2009-…

El caso de la serie protagonizada por Tim De Kay y Matt Bomer es aún más doloroso, porque por mucho que lo han intentado no han conseguido, a mi modo de ver, una intro verdaderamente atractiva. Al opening de los ocho primeros episodios de la serie, allá por 2009, le siguió, durante un sólo capítulo, una segunda versión con un tema mucho más ruidoso que el anterior. Posteriormente los creadores se decidieron por el que hemos podido ver en la mayoría de los episodios, el previo a éste párrafo, aunque como si no hubiesen tenido bastante, han continuado experimentando, dando lugar a cabeceras aún peores, como la que pudimos ver ocasionalmente en la tercera temporada… Sin necesidad de desnudar a Bomer, que en el fondo es lo que todas querríamos ver, es posible hacer presentaciones mucho mejores, y más si tenemos en cuenta la importancia que los planos de Nueva York tienen en la serie. Y por eso mismo se podría cambiar la sintonía, que en el fondo lo único que hace es remarcar la aparición de las imágenes…

Calificación: Un 4 si la definitiva fuese la única, como no lo es, un 3.

The Good Wife. CBS. 2009 y Scandal. ABC. 2012

Con lo bonito que serían treinta o cuarenta segundos con imágenes de los personajes principales de la serie, convenientemente acompañados por una melodía agradable, ni los King ni Shonda se estiran y se deciden por cabeceras brevérrimas. En el caso de la primera, y a pesar de que ha sufrido diversos cambios desde su estreno, apenas tenemos tiempo de ver el título de la serie y el rostro de su protagonista principal, mientras que en el segundo, se decantan por algo aún más breve, el manido efecto fotográfico, que simplemente deja ver imágenes de la serie a través de las letras que les dan título. Muy pobre todo, vaya forma de envolver a dos pedazo de señoras como la Florrick y la Pope.

Calificación: Un 0. Los capítulos tienen mucha más clase que una simple cortinilla.

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