¿En quién confías? ¿Cómo lo sabes? ¿Por lo que aparentan o por lo que dicen? ¿Qué hacen? ¿Cómo? Todos tenemos secretos. Todos decimos mentiras. Pero a veces, pocas, algo pasa que no te deja otra opción que revelarlas. Para que el mundo vea quién eres realmente. Tu yo secreto. Pero casi siempre contamos mentiras. Ocultamos nuestros secretos a los demás, a nosotros mismos. Y la forma más sencilla de hacerlo es que ni siquiera sepas que lo son. Así que cuando piensas en ello de esa manera, es asombroso que confiemos en alguien.

Con estas palabras arranca The Honourable Woman, una de las producciones británicas más interesantes del año y que en España ha emitido Canal +. Escrita, producida y dirigida por Hugo Blick, la coproducción de BBC y Sundance TV se centra en una de las cuestiones políticas más complejas de las últimas décadas: el conflicto israelí-palestino. Y para ello propone al espectador una historia tan atractiva como apasionante en la que el deseo de un futuro en paz lucha contra el desasosiego del pasado.

Nessa Stein, es la mujer honorable a la que hace referencia el título, la cara visible de la empresa que fundó su padre años atrás. Aunque inicialmente se dedicó a la producción de armamento, Nessa sueña con la paz entre israelíes y palestinos, y para ello decide dar un giro a sus negocios y dedicarse a promover los puntos de encuentro entre ambas comunidades. Entre las razones que le empujan a ello se encuentra el asesinato de su padre, un reputado hombre de negocios sionista, del que fue testigo siendo una niña.

A pesar de que el personaje interpretado por Maggie Gyllenhaal se preocupa constantemente por mostrar sus deseos de igualdad y convivencia pacífica en Israel, inesperadamente se verá envuelta en una peligrosa trama en la que jugará un papel más importante de lo que desearía. Y así, el secuestro de un niño se convertirá en un asunto cuyas consecuencias pueden resultar vitales en el devenir de la diplomacia internacional.

Pero Nessa no será la única responsable del resultado final y por el camino su hermano Ephra, los gobiernos de Israel y Palestina, o el servicio secreto de Estados Unidos y el MI6 jugarán un papel muy relevante en esta intensa partida de ajedrez que se adivina en la apertura de la serie. Para ello, a lo largo de ocho episodios, el pasado y el presente de la protagonista se entrelazan, ofreciendo el retrato de una mujer incansable en su labor. Sin embargo, su destino está marcado por los secretos que agitan la trastienda de la política internacional, esos a los que se refiere en el comienzo de cada capítulo. Cuando los descubre, Nessa se encuentra con un panorama tan desolador como inesperado.

The Honourable Woman

Uno de los principales pilares sobre los que se sostiene el acierto y la calidad de The Honourable Woman es el excelente trabajo realizado por su protagonista, Maggie Gyllenhaal, que hace unos días se vio recompensado al ser galardonada con el Globo de Oro a la mejor actriz de miniserie. Habitual de la gran pantalla, Gyllenhaal realiza con su rol de mujer honorable una interpretación sobresaliente en la que resulta fácil percibir la carga que arrastra sobre sus espaldas, el pasado del que Stein no se puede deshacer.

En el reparto, también podemos encontrar a Stephen Rea en el papel de Sir Hugh Hayden Hoyle, jefe del MI6 para Oriente Medio. Encargado de vigilar las entrañas de una zona en la que se vive al filo de la navaja, a pesar de que una inminente jubilación amenaza sus días como jefe de los espías de Reino Unido, Hoyle no duda en sumergirse en los asuntos que poco a poco se desarrollan alrededor de Nessa Stein y sus negocios familiares. Junto a él también resulta destacable el trabajo de la actriz belga Lubna Azabal, y la presencia de caras conocidas como Andrew Buchan, al que recientemente hemos visto en Broadchurch, en el rol del hermano de Gyllenhaal o las veteranas Janet McTeer y Lindsay Duncan. Tanto ellos como las caras más desconocidas del reparto,están a la altura de la calidad de la producción y trasladan al espectador con eficacia la marca que el día a día deja en la población israelí y en la palestina.

Y así The Honourable Woman, que no tendrá segunda temporada, se ha ganado el derecho propio a estar entre las mejores producciones de 2014. Blick ha sabido componer para su último trabajo personajes interesantes a los que ha sumergido en un puzzle tan complejo como profundo. A partir de esta base sólida y de calidad, el guionista británico ha construido una historia atractiva que ha trasladado a la pantalla con efectividad, aunque algo escasa de ritmo, tanto con su característica fotografía como en su montaje. Una propuesta que se agradece en estos tiempos en los que la diplomacia televisiva no parece ver más allá del Despacho Oval.

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